¿En verdad hay equipo? Sin confianza, no hay equipo.

La presencia de confianza es un “indicador ácido” de la existencia de un equipo. La ausencia de confianza es una disfunción fatal.

Cualquiera que haya trabajado en un equipo lo sabe. La confianza es el pegamento que hace que cualquier equipo funcione a un alto nivel de desempeño. La confianza es la base de todo equipo. 

Confianza es “la certeza de cada miembro del equipo de que las intenciones de sus pares son buenas, y de que no hay ninguna razón para cuidarse de ellos.” (Patrick M. Lencioni, 2006). Es la disposición de cada miembro del equipo a ser vulnerable a las acciones de sus pares con la seguridad de que sus derechos e intereses no serán abusados.

El valor de la confianza

La confianza es esencial para el alto desempeño porque permite a los miembros del equipo concentrar su energía y atención en la superación del desafío que los une y no en juegos de poder. Los equipos con un déficit de confianza gastan una enorme cantidad de tiempo en gestionar las interrelaciones, lo que perjudica su desempeño. La confianza mutua habilita la participación y la colaboración efectiva.

La prueba de la confianza

En general, existe confianza si los miembros del equipo demuestran los siguientes comportamientos: 

  • Todos los miembros del equipo confían en la competencia de los otros para cumplir con la misión

  • Expresan desacuerdos, admiten debilidades y errores sin temor al menosprecio, críticas o represalias

  • Comparten información con transparencia

  • Creen que los otros miembros cumplirán sus compromisos

  • Creen que los otros miembros mantendrán la confidencialidad

  • Solicitan y ofrecen ayuda a otros miembros del equipo, aunque ello implique salirse de su rol

  • Le dan al colega el beneficio de la duda antes de sacar conclusiones apresuradas sobre sus intenciones y competencias

  • Aprecian y capitalizan las fortalezas distintivas de sus colegas

  • Cuando dicen o hacen algo inapropiado o que pueda dañar al equipo, ofrecen y aceptan disculpas genuinas sin vacilación 

  • Disfrutan de las reuniones y buscan oportunidades para trabajar juntos

  • Después que el equipo toma una decisión cada miembro la defiende en privado y en público.

  • Los miembros del equipo conocen la vida personal de los demás y conversan con comodidad sobre ella.

Esta es la prueba de la confianza. Póngase al costado de la cancha y observe al equipo jugar un partido relevante (la reunión de revisión del desempeño del equipo, por ejemplo). Si puede verificar los comportamientos listados, muy probablemente estará viendo jugar a un equipo ganador.

Tres pruebas

La prueba de la confianza es una de las tres pruebas que se pueden usar para constestar la pregunta ¿En qué medida tengo un equipo? Las otras dos son:

Post extraído del libro de campo “Construir Equipos Ganadores. Cómo convertir grupos de trabajo en equipos de alto desempeño”, por Julio Martínez Itté, LID Editorial, Marzo 2019.

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